Francisco "Paco" Urondo nació el 10 de enero de 1930, en nuestra ciudad. Comenzó a publicar desde muy joven. Con apenas 20 años, sus trabajos se editaron en “Buenos Aires Poesía”, una revista vanguardista en la cual trabajaron poetas y escritores como Alejandra Pizarnik y Leónidas Lamborghini.

Fue director de arte contemporáneo de la Universidad Nacional del Litoral a los 28 años, realizó adaptaciones para el cine y la televisión, y escribió en semanarios como “Primera Plana” y “Confirmado”.

Fue uno de los poetas más potentes de su generación, autor de versos memorables como los que dicen "aunque parezca a veces una mentira, la única mentira no es siquiera la traición, es simplemente una reja que no pertenece a la realidad" y de una obra imprescindible, como "La patria fusilada".

El 17 de junio de 1976, en Guaymallén, provincia de Mendoza, Urondo manejaba su Renault 6 color verde acompañado de su mujer, Alicia Raboy, la hija de ambos, Ángela, y otra militante. Cuando llegó al destino, observó a la persona con la que debía encontrarse sentada en el asiento trasero de un Falcon verde.

Lo persiguieron durante 30 cuadras: en ese trayecto "Paco" hizo bajar a sus acompañantes. Su mujer, Alicia, fue secuestrada y continúa desaparecida, pero antes logró dejar a la pequeña Ángela en un corralón. Durante mucho tiempo la versión militar fue que Urondo tomó una pastilla de cianuro para no ser capturado. Pero en 2011 varios policías fueron condenados por su asesinato.

Sobre su muerte, Rodolfo Walsh escribió: "El traslado de Paco a Mendoza fue un error. Cuyo era una sangría permanente desde 1975, nunca se la pudo mantener en pie. El Paco duró pocas semanas. Fue temiendo lo que sucedería. Hubo un encuentro con un vehículo enemigo, una persecución, un tiroteo de los dos coches a la par. Iban Paco, Lucía con la nena y una compañera. Tenían una metra, pero estaba en el baúl. No se pudieron despegar. Finalmente Paco frenó, buscó algo en su ropa y dijo: «Disparen ustedes»"

"Empuñé un arma porque busco la palabra justa", dijo alguna vez Paco Urondo. Aquella decisión no sólo le costó la vida, sino también una prohibición que incluso trascendió su muerte, ya que en las "listas negras" de la dictadura su nombre aparece aún vigente el 6 de abril de 1979, es decir, casi tres años después de su muerte.