El sindicalista Julio César Rizza, quién estaba en libertad fue detenido luego de que un tribunal de segunda instancia incrementó en dos años su pena. El gremialista de 64 años habia recibido una condena de ocho años de prisión por haber abusado de la hija menor de edad de su expareja.

A Rizza los camaristas Sebastián Creus, Enrique Álvarez y Jorge Andrés le aumentaron la condena de ocho a diez años, tras lo cual el juez de primera instancia Sergio Carraro le dictó la prisión preventiva, a pedido del Ministerio Público de la Acusación (MPA).

La sentencia de primera instancia que fue apelada es de mayo pasado y tanto la Fiscalía como la Defensa la recurrieron.

La fiscal Luciana Escobar Cello explicó que "los jueces de segunda instancia consideraron acreditado el delito de corrupción de menores que le endilgamos a Rizza y que los magistrados a cargo del juicio oral habían desestimado", y que "tal incorporación trajo consigo el incremento del monto de la pena".

Respecto de la prisión preventiva para el gremialista, referente del gremio de Canillitas, la fiscal reseñó que "la solicitamos en primera instancia y también en segunda instancia, no obstante fue rechazada en ambas oportunidades".

"Luego de la decisión de la alzada, volvimos a solicitar la medida cautelar en primera instancia y en esta oportunidad el juez Sergio Carraro hizo lugar a nuestro pedido, razón por la cual Rizza quedó privado de su libertad", añadió.

Para Escobar Cello, "no puede dudarse de que los hechos considerados probados han sido conocidos y emprendidos por el imputado sabiendo que los realiza contra una niña cuya maduración sexual no está desarrollada". lo que "de por sí supone que la entidad corruptora de esos actos están en la conciencia del autor".

Escobar Cello señaló que "Rizza abusó sexualmente de la víctima durante cinco años", y precisó que "los hechos ilícitos fueron cometidos en reiteradas oportunidades en un camping y en distintas viviendas".

"A raíz de la relación que mantenía con la madre de la víctima, el condenado convivió con ellas y con otro hijo de la mujer en la época en la que llevó a cabo su accionar delictivo", añadió.

La fiscal concluyó que "dadas la diferencia de edad entre el agresor y la hija de su pareja, la corta edad de ella, las características de los abusos y que la propia víctima considera que fueron un factor determinante para su orientación sexual, lo ocurrido tuvo entidad suficiente para afectar su salud física y psicológica".

De acuerdo con lo resuelto por los camaristas, a Rizza se le impusieron 10 años de prisión como autor de abuso sexual gravemente ultrajante calificado por la convivencia y promoción a la corrupción de menores agravada por la convivencia y la edad de la víctima.