Un hombre de 43 años identificado como Horacio Germán García fue condenado a 13 años y seis meses de prisión por haber cometido abusos sexuales en perjuicio de tres niñas en la ciudad de Santa Fe.

La sentencia fue dispuesta por un tribunal integrado por la jueza Cecilia Labanca y los jueces José Luis García Troiano y Gustavo Urdiales, en el marco de un juicio de procedimientos abreviados que se desarrolló en la capital provincial.

La fiscal que estuvo a cargo de la investigación y representó al MPA en la audiencia en la que se resolvió el conflicto penal es Luciana Escobar Cello.

Abusos

Escobar Cello indicó que "García cometió los ilícitos en la casa en la que vivía", y explicó que "una de las niñas a las que abusó es su sobrina, mientras que las otras dos son dos hermanas que son vecinas". En tanto, puntualizó que "aunque los ataques a la integrante de su familia no fueron simultáneos a los demás, la modalidad delictiva fue similar, ya que el agresor aprovechó diferentes ocasiones en las que se quedó al exclusivo cuidado de las víctimas".

"Los abusos tuvieron entidad suficiente para afectar el libre y progresivo desarrollo sexual de las tres niñas, quienes iban a la escuela primaria en la época en la que fueron sometidas a las situaciones abusivas", aseveró Escobar Cello.

Asimismo, manifestó que "más allá de que el atacante las amenazó para que no lo delataran, las hermanas lograron hablar con su madre acerca de lo que había sucedido", y valoró que "cuando se enteró, la mujer realizó de inmediato la denuncia correspondiente". Según puntualizó, "al conocer que había una investigación penal en curso, la sobrina del condenado contactó a la denunciante a través de una red social y le contó que ella también había tenido que padecer los mismos ataques sexuales”.

Responsabilidad penal

García fue condenado como autor de abuso sexual con acceso carnal calificado por la guarda –consumado en perjuicio de una víctima; y en grado de tentativa en contra de otra–; y abuso sexual gravemente ultrajante, por los hechos padecidos por su sobrina.

El condenado admitió expresamente su responsabilidad penal y, junto con su abogado defensor, aceptó la atribución delictiva, la pena impuesta y la decisión de abreviar los procedimientos del juicio.