La celebración del Día del Amigo en Argentina y una veintena de países latinoamericanos fue impulsada por el odontólogo argentino Enrique Febbraro, quien se inspiró en la llegada del hombre a la Luna el 20 de julio de 1969.

Febbraro advirtió que había un mundo sin fronteras en la fraternidad entre los hombres con el alunizaje y se conmovió cuando el astronauta Neil Armstrong apoyó su pie izquierdo para descender a terreno lunar y pronunció su célebre frase: “Un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad", lo cual fue televisado a todo el mundo.

Sin embargo, existen suspicacias respecto a este hecho histórico que sostienen que se trató de una puesta en escena en un estudio cinematográfico. Juan Ignacio Gerini, a cargo del Centro Astronómico Municipal, se metió de lleno en la polémica y dijo que existen conspiraciones presentes todo el tiempo, algunas más fáciles de comprobar y otras que no están tan al alcance de las manos.

“No está al alcance de todos construir un láser y apuntar a la luna a uno de los tres espejos que dejaron las misiones Apolo que se utilizan para medir la distancia hasta la tierra”, señaló Gerini  en Sí 98.9 quien aseguró que toda teoría conspirativa con las suficientes herramientas de comprobación se cae.

Conspiraciones y refutadores 

Uno de los argumentos más usados por los conspiradores es el de que la bandera ondea y no debería hacerlo ya que en la Luna, como hemos dicho no hay atmósfera y por tanto tampoco viento. Pero es que la bandera no ondea. La NASA consciente de que esta no iba a poder ondear en condiciones de vacío, colocó una escuadra en la parte alta de la bandera para que permaneciera erguida. Además, el material con el que fue fabricada estaba pensado para dar la impresión de que ondeaba.

Los motores del módulo lunar no expelían llamas y esto es debido a que el combustible utilizado fue la monometilhidrazina un combustible que no necesita oxígeno – no hemos de olvidar que en el espacio no hay oxigeno- para realizar la combustión. De hecho un combustible que necesitase oxígeno para reaccionar no podría haberse utilizado en el espacio.

Desde un lugar de poco conocimiento quienes sostienen estas posturas se preguntan: ¿Cómo despegó el cohete lunar con tan poco combustible? Lo cual es un error común, comparar la fuerza necesaria que necesita un cohete para despegar en la Tierra y en la Luna. Esa fuerza es proporcional a la gravedad del cuerpo desde el que se produce el despegue y a la masa que se pretende lanzar. Contando con que la gravedad en la Luna es 6 veces menor que en la Tierra, y que los pesos respectivos de todo el aparataje que despegó de nuestro planeta y del módulo lunar eran de 2.900 y 5 toneladas respectivamente, no hay que poseer un gran talento matemático para que te salgan las cuentas.

Audio de la nota completa. 

#NadieEsPerfecto - Juan Ignacio Gerini by Sí 989