Se pueden reconocer por una sudoración excesiva, sed intensa o sequedad de las mucosas, calambres musculares, debilidad y cansancio. Recomiendan no exponerse al sol entre las 10 y las 17, comer liviano e hidratarse con frecuencia. La voz de especialistas.

Las altas temperaturas pueden traer consecuencias indeseadas para la salud, principalmente cuando se expone al sol en horarios picos. Rosario atraviesa una ola de calor que en los últimos días llevó al termómetro a casi 40 grados. En este contexto, los especialistas advierten sobre las consecuencias de padecer un golpe de calor, sobre todo en los adultos mayores. Y lo que logre bajar la temperatura corporal es una buena medida para evitar estos acontecimientos, remarcaron.

Giselle Shocron, especialista en clínica médica perteneciente a la Asociación de Medicina Interna de Rosario (AMIR), explicó a Rosarioplus.com que es muy importante evitar los horarios picos de humedad y calor, es decir, entre las 10 y las17, y tratar de hacer las actividades temprano a la mañana o en el cierre de la tarde. “Las medidas a tomar deben lograr bajar la temperatura corporal. El aire acondicionado sería lo óptimo, pero no todos pueden acceder, por lo cual es aconsejable ducharse con agua tibia, mojarse con un paño frio la frente y las axilas o directamente ponerse frente a un ventilador para evaporar esa agua, que ayuda a disminuir la temperatura. Vestir ropas claras y sueltas también colabora, tanto como no beber alcohol ni cafeína y comer cosas frescas”, aconsejó.

La médica dijo que todos pueden padecer un golpe de calor, pero que siempre hay que poner el énfasis en los niños más pequeños y adultos mayores, propensos a este tipo de situaciones. “Muchas veces el organismo de estas personas reacciona de otra forma, a veces por afecciones médicas crónicas que padecen o también porque consumen medicamentos que afectan la capacidad del cuerpo de controlar la temperatura o de traspirar, que es la forma que tiene nuestro cuerpo para defenderse del calor del ambiente”, añadió.

En ese sentido marcó que existen algunos signos clínicos o síntomas que pueden levantar la sospecha que ese paciente sufre un golpe de calor, cuya primera etapa es la insolación, que si se agrava, puede generar trastornos permanentes a nivel corporal e incluso la muerte.

Según la especialista, la insolación se puede dar con o sin esfuerzo de parte de la persona. Sin esfuerzo es el golpe de calor más clásico, que se da por estar expuesto a temperaturas extremas en climas húmedos. Pero también está el golpe con esfuerzo que se da tras hacer un ejercicio físico bajo condiciones de calor intenso. “Cuando hacemos ejercicios en esas condiciones podemos deshidratarnos, ya que el organismo intenta defenderse de esa alta temperatura ambiente traspirando para eliminar el calor corporal, aumentando la frecuencia respiratoria”, expresó.

Asimismo, de los síntomas a tener en cuenta en días calurosos, se refirió a los fuertes dolores de cabeza, la sensación de agotamiento y de sed, donde hay que observar mucho a los adultos mayores que suelen perder esta capacidad sensitiva. Además de observar la sequedad de la piel que al estar deshidratara se enrojece y ya no tiene la capacidad de traspirar.

Eduardo Street, médico clínico del Hospital Provincial y docente de Clínica Médica de la UNR aseguró que con el cambio climático es más frecuente ver este tipo de casos, que se da un escenario de mayor exposición. Según el médico, en zonas húmedas como la nuestra, las temperaturas comenzaron a ser más extremas lo que deriva luego en casos de golpes de calor. Si bien localmente no hay una estadística que lo demuestre, aseguró que la clínica y la casuística dan una evidencia clara de esta situación.   

Por lo tanto es en estas temperaturas extremas donde gana terreno la figura activa del golpe de calor, padecida por personas de mediana edad que suelen exponerse al ejercicio de alta intensidad.

Pero no solo es en la actividad fisica recreativa, tambien en trabajadores que llevan a cabo tareas de alta exposición al sol, como sucede en la construcción o las tareas rurales.